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viernes, 7 de febrero de 2014

Psilocibina: Historia de una seta magica




La psilocibina (también conocida como 4-PO-DMT) es un alcaloide profármaco del clásico compuesto alucinógeno: psilocina, responsable del efecto psicoactivo de la droga. Ambas drogas son miembros de las clases de drogas del indol y la triptamina. Los hongos que poseen psilocibina son usados tanto recreacionalmente como tradicionalmente con propósitos espirituales como enteógena, con una historia que abarca milenios. La psilocibina es producida naturalmente por alrededor de 200 especies de hongos, incluyendo los del género Psilocybe como P. cubensis, P. semilanceata y P. cyanescens, y además ha sido publicado que se ha logrado aislar desde una docena de géneros. Se los conoce colectivamente como hongos psilocibios. La posesión, y en algunos casos el uso de la psilocibina o la psilocina, es ilegal en muchos países alrededor del mundo.


lunes, 17 de septiembre de 2012

El Beleño (La planta de las brujas)

Hyoscyamus niger
El “beleño” o Hyoscyamus niger era conocido por los antiguos griegos como embriagante, y probablemente lo utilizaban como aditivo en la elaboración de sus vinos. Natural de Europa, el beleño fue también un ingrediente habitual de los “ungüentos para volar” de las brujas (Clark 1921; De Vries 199la; Harner 1973c; Hansen 1978; Lewin 1924; Mehra 1979). El jugo del beleño fue utilizado como veneno para flechas por los antiguos Galos (Hansen 1978). Hasta hoy, el beleño se ha utilizado en etnomedicina marroquí como narcótico y anestésico dental (en ortodoncia) (Bellakhdar et al. 1991) y en la antigüedad formó parte de la farmacopea china (Li 1978). El principal alcaloide del beleño es la hiosciamina (Evans 1979; Geiger y Hesse 1833) presentando también cantidades significativas de escopolamina. Las raíces son la parte más activa con hasta un 0,16% de alcaloides (Henry 1949; Schultes y Hofmann 1980). Hyoscyamus niger se fuma con tabaco en el sur del Kashmir “a modo de alucinógeno” (Shah 1982) y las flores de H. boveanus fueron usadas del mismo modo por los beduinos del desierto egipcio (Goodman y Hobbs 1988). Hyoscyamus reticulatus ha sido citado como “psicodisléptico” tradicional en Afganistán (Younos et al. 1987), donde se ha visto que H. niger se mezcla con Amanita muscaria en un remedio de uso tópico. En etnomedicina nepalí H. niger se utiliza como sedante (Singh et al. 1979). Hyoscyamus albus, Haureus, H. reticulatus y H. senecionis presentan elevadas concentraciones de alcaloides tropánicos, mientras que H. muticus fue la especie más potente y en H. pusillus sólo se encontraron trazas de alcaloides (Pelt et al. 1967).

domingo, 9 de septiembre de 2012

Nicotina como enteógeno

 Abrimos un hilo de publicaciones sobre los efectos psicoactivos de substancias que culturalmente consideramos como de uso corriente en nuestro entorno habitual como la nicotina y la cafeina. Nos ha parecido adecuado iniciarla con un extracto de todo un clásico del género: El Pharmacotheon de Jonathan Ott y Albert Hofmann que esperamos que encontréis interesante porque el uso de la nicotina no se ha limitado tan solo a nuestros actuales cigarrillos.



Generalmente, no se considera a la nicotina, principio activo y adictivo del omnipresente tabaco, un embriagante capaz de producir visiones. El bajo contenido en nicotina de los modernos cigarillos manufacturados es, de hecho, insuficiente para desencadenar experiencias visionarias, causando únicamente la suave estimulación del fumador y un alivio de los síntomas de la abstinencia ocasionados por su adicción al tabaco (Byrne 1988; Schelling 1992). Sin embargo, el tabaco ha sido el embriagante chamánico par excellence a lo largo y ancho de las Américas y Nicotiana tabacum (fuente de los tabacos actuales para cigarillos, cigarros y pipa) y N. rustica (usada en bidis) han sido las especies más destacadas. 
De acuerdo con el experto en tabaco J. Wilbert, en la Amazonia “Nicotiana constituye un agente de transformación codo a codo con Anadenanthera, Banisteriopsis, Trichocereus pachanoi (el cactos San Pedro) y Virola en el mundo de los hombres-jaguar y la licantropía en general”. Además, los preparados de tabaco son uno de los aditivos más comunes y extendidos de las pociones de ayahausca y muchos chamanes, como los de la tribu de los Záparo “toman ayahuasca... para ver mejor pero creen que su auténtico poder deriva del tabaco” (Schultes y Hofmann 1979; Schultes y Raffauf 1990; Wilbert 1987). 
 La ingestión de tabaco es una parte integral del aprendizaje chamánico en toda la Amazonia (Alarcón 1990; Schultes y Raffauf 1992). En México, los indios tarahumara “consideran que el tabaco sigue, en importancia, al híkuri o péyotl y que es más potente que la dekuba (Datura)” (Bye 1979a). Aparte de N. tabacum y N. rustica, los indios tarahumara fuman de forma ritual N. trigonophylla (Bye 1979a), una especie de tabaco silvestre usada del mismo modo por los indios Hopi (Whiting 1939). 
En el Viejo Mundo, los aborígenes australianos utilizaron otra planta, que contiene nicotina, llamada pituri, Duboisia hopwoodii, en forma de preparado para mascar, con fines estimulantes y como embriagante chamánico (Cawte 1985; Watson 1983; Watson et al. 1983). Aunque básicamente se trata de un género del Nuevo Mundo, existen varias especies de tabaco naturales del Viejo Mundo (del Pacífico sur, Australia y África; véase Feinhandler et al. 1979; Goodspeed 1954). La nicotina esta presente en otras plantas diversas y se ha encontrado en trazas en la hoja de coca, aunque este informe aún no ha sido confirmado (Novák et al. 1984) 
Los aborígenes australianos Alyamara solían mascar (junto con cenizas alcalinas) las hojas desecadas de varias especies de Nicotiana “por su efecto narcótico”: N. benthamiana, N. gossei, N. ingulba, N. megalosiphon y N. velutina. Utilizaban de forma similar las hojas de la especie relacionada Goodenia lunata. Las hojas de algunos de estos tabacos silvestres eran maceradas y vertidas en pequeños agujeros con agua en las rocas, para aturdir y facilitar la captura de los pájaros que bebían de ella (O'Connell et al. 1983). Parece ser que Nicotiana ingulba era usada como embriagante por el pueblo Binbidu de Australia (Thomson 1961). La etnofarmacognosia del tabaco en Sudamérica ha sido resumida en un libro reciente de J.Wilbert Tobacco and Shamanism in South America (Tabaco y Chamanismo en Sudamérica) (Wilbert 1987). Wilbert había detallado anteriormente el uso chamánico del tabaco entre los indios Warao de Venezuela (Wilbert 1972; Wilbert 1975). 
El uso del tabaco, observado por primera vez por los europeos en el primer viaje de Colón, era prácticamente universal entre los grupos indígenas del Nuevo Mundo. Aunque la forma más conocida de tomarlo es fumado, para obtener la embriaguez chamánica también se ha usado masticado, en pociones, en preparados orales “lamibles” (ambil y chimó; Kamen-Kaye 1971; Kamen-Kaye 1975; Schultes 1945), en forma de rapé (Gorman 1993) y en clísteres o enemas. Fumado, es de hecho, la forma de administración más habitual en Sudamérica siendo citada por Wilbert en 233 tribus indias, seguido en orden de prevalencia por las pociones (64 tribus), masticatorios (56 tribus), rapés (53 tribus), preparados “lamibles” (16 tribus) y sólo citó dos tribus que lo utilizaran en forma de clísteres (Wilbert 1987). El uso de enemas de tabaco aparece ya mencionado en el tratado clásico de N. Monardes de 1574 sobre plantas medicinales del Nuevo Mundo reimpreso recientemente (Monardes 1990). En todos los casos se utilizan grandes dosis de variedades potentes de tabaco para alcanzar estados visionarios de trance, de forma que los conocidos efectos de las intoxicaciones graves por nicotina caracterizados por alteraciones de la visión (ambliopía del tabaco) parecen ser parte integral de las visiones chamánicas entre los grupos indígenas sudamericanos (Wilbert 1987; Wilbert 1991). 
El uso ritual del tabaco no ha sido exclusivo de Sudamérica, sino que N. rustica o picietl y N. tabacum o quauhyetl han tenido una tremenda importancia en el México precolombino y ha sobrevivido hasta nuestros días (Furst 1976; Garza 1990; Robicsek 1978; Schele y Freidel 1990; Schele y Miller 1986). Los indios norteamericanos de las zonas templadas como los indios Costanoa de Califomia, los Kawaiisu de Utah y los Pima que utilizaron Nicotiana bigelovii (Bocek 1984; Zigmond 1981) y los Chumash que utilizaron esta especie y N. attenuata (Timbrook 1984; Timbrook 1978; Timbrook 1990). Se ha encontrado N. attenuata en antiguos cigarrillos de Arizona elaborados a base de Phragmites. Finalmente, esta planta fue usada por los Hopi, Pima, Yuma, Zuni, Washoe y los indios Paiute del sur (Adams 1990) y de forma tradicional tan al norte como Canadá, por ejemplo por los indios Tbompson (Turner et al. 1990). 
Aunque se ha intentado explicar el uso del tabaco como embriagante chamánico por la presencia de componentes carbolínicos (Janiger y Dobkin de Ríos 1976), las especies de tabaco importantes en el chamanismo contienen nicotina y a veces cantidades menores de nomicotina, siendo estos compuestos los principales responsables de las propiedades farmacológicas del tabaco. En palabras de J.Wilbert: “el interés de los nativos por el tabaco se centra en el alcaloide nicotina que contiene. Comparando los datos etnográficos del uso del tabaco con los resultados de los estudios experimentales y clínicos se deduce que las propiedades fannacológicas de la nicotina explicarían ciertas prácticas terapéuticas y creencias fundamentales del chamanismo del tabaco en Sudamérica” (Wilbert 1991). 
La nicotina, aislada por primera vez en 1807, es extremadamente tóxica bastando una o dos gotas de nicotina pura (60-120 mg) colocadas sobre la piel para matar a un ser humano adulto. Un cigarro habitual contiene suficiente nicotina para matar a dos personas si se inyectara en sus cuerpos (Larson et al. 1961). De hecho, las especies de Nicotiana se han utilizado como ingrediente de los venenos de dardos en Sudamérica (Bisset 1992a) y se conoce como mínimo un fallecimiento debido a la ingestión accidental de hojas de “tabaco del desierto” N. trigonophylla (especie utilizada tradicionalmente por los indios Pima y Yuma; Adams 1990). A su vez, las hojas de N. glauca, que contiene anabasina, también han causado muertes (Castorena et al. 1987; Tumer y Szczawinski 1991). Actualmente, los indios huicholes de México preparan una mezcla embriagante para fumar que llaman ye-tumutsáli, a partir de Nicotiana rustica y yahutli (escrito también ahutli o yauhtli y llamado también pericón) o Tagetes lucida, pariente de T. erecta o Zempoalxóchih (véase Apéndice B; Siegel et al. 1977). En Surinam y la Guayana francesa también ha sido utilizado un rapé psicotomimético a base de N. tabacum y cenizas de Sterculia (Plotkin et al. 1980). El uso del tabaco como “alucinógeno” en Mesoamérica ha sido resumido brevemente en un artículo reciente (Elferink 1983). 
El uso del pituri, las hojas curadas de Duboisia hopwoodii, como estimulante y masticatorio embriagante por los aborígenes australianos fue descrito en la década de 1860 por miembros de un malogrado grupo de exploradores bajo el mando de W.J. Wills, de los que todos, a excepción de uno, murieron de hambre en 1861. Lo llamaron bedgery, pedgery y pitchery y lo calificaron de “altamente embriagante” añadiendo que “después de mascarlo durante algunos minutos me encontré bastante alegre e indiferente a mi situación” (W.J. Wills y A. Morehead citados en Schleiffer 1979). Este relato es bastante anecdótico considerando que la “situación” del autor era grave: ¡se estaba muriendo de hambre y contemplaba como sus compañeros de expedición morían a su vez! En diversas muestras de pituri, así como en las hojas de D. hopwoodii, se ha determinado la presencia de una elevada concentración de nicotina, alrededor del 5%, junto con nomicotina y otros alcaloides relacionados. Las raíces de D. hopwoodii contienen hiosciamina y escopolamina además de nicotina, nornicotina y otros alcaloides relacionados. En una muestra de pituh con una antigüedad de 80 años se halló un 0,5% de nicotina y un 0,2% de metanicotina con trazas de otros alcaloides (Watson et al. 1983). 
 Una especie relacionada, Duboisia myoporoides, es utilizada en Nueva Caledonia por los nativos como antídoto contra un envenenamiento por peces tóxicos llamado “intoxicación cigarretera” (Bourdy et al. 1992). Las hojas de esta especie se ingieren para contrarrestar el envenenamiento y en ellas se ha hallado nicotina, nomicotina, atropina y escopolamina. Se ha estimado que dos bocados de las hojas podían contener alrededor de 50 mg de nicotina y 20 mg de escopolamina (Dufva et al. 1976). Se sabe también que los aborígenes australianos que mascan las hojas de especies silvestres de Nicotiana, que probablemente contienen nicotina, utilizándolas como estimulante (Peterson 1979).

sábado, 5 de noviembre de 2011

El "viaje" del cannabis


Aunque la principal sustancia psicoactiva del cánnabis es el tetrahidrocannabinol (THC), la planta contiene en total cerca de 60 cannabinoides (entre éstos: cannabinol, cannabigerol, cannabicromeno, cannabiciclol), que se presenta en muchas variedades, siendo la más activa la Δ9-THC. Es empleada, en su forma natural, para el tratamiento del glaucoma, asma, cáncer, migraña, insomnio, náuseas y vómitos asociados a la quimioterapia anticancerosa, esclerosis múltiple, molestias ocasionadas por neuropatías periféricas y demás padecimientos neuromusculares. El Δ9-THC se fabrica también de forma sintética como fármaco llamado dronabinol.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Setas Psicoactivas


Las Amanitas psicoactivas son hongos que contienen los químicos psicoactivos ácido iboténico y muscimol. Tienen un largo historial de uso en Asia y el norte de Europa. Son mejor conocidos por su apariencia distintiva (tonos rojos claro y amarillos con motas blancas). Deberíamos tener en cuenta que hay una significativa diferencia en la calidad, potencia y efectos entre hongos encontrados en diferentes estaciones y diferentes áreas, como diferentes variedades de amanitas psicoactivas (por ejemplo, diferente ratio nausea/efecto corporal a efectos mentales/enteogénicos. Como con otros enteógenos, cada individuo reacciona de forma individual a la intoxicación de Amanita muscaria. Las amanitas podrían más variaciones basado en la forma en el que el cuerpo metaboliza el ácido iboténico en muscimol.

sábado, 27 de agosto de 2011

Estramonio: Un peligroso Alucinogeno

Datura stramonium es una especie de planta tóxica de la familia de las solanáceas. Popularmente se conoce como burladora, chamico, estramonio, revientavacas, hierba del diablo, hierba hedionda, higuera del infierno, higuera loca, manzana espinosa, berenjena del diablo, Trompeta de ángel....
Tal y como indican sus múltiples nombres populares, el estramonio es un viejo conocido desde la antigüedad por sus propiedades hipnóticas y alucinógenas.
Utilizado ya en la antigua Roma por las bacantes, las adoradoras del dios del vino, sus efectos aparecen también citados en numerosos documentos de brujería y chamanismo desde la Edad Media.
Su relación con el ocultismo se debe, sin duda, a que contiene una gran cantidad de alcaloides como la atropina, escopolamina e hiocinamina, que provocan en quien lo consume delirios, agitación y distorsiones en la percepción de la realidad, entre otros síntomas.
Aunque no es frecuente, en los últimos tiempos los servicios de urgencias han documentado algunos casos entre jóvenes que lo emplean como sustancia estupefaciente, como parece haber sido el caso de los dos jóvenes fallecidos el pasado fin de semana en Madrid.
"Es una sustancia peligrosa", advierte Ana Ferrer, jefa de la Unidad de Toxicología clínica del Hospital Clínico de Zaragoza. "Tiene una importante acción sobre el sistema cardiovascular y puede llegar a provocar un ataque al corazón", explica esta especialista.
Algunos de los principios activos contenidos en el estramonio se emplean habitualmente en medicina, pero "sin control de la dosis", sus efectos pueden ser altamente dañinos, continúa Ferrer, quien aclara que la toxicidad de la planta es alta tanto si se consume de forma oral –a través de infusiones- o fumada.
Por otro lado, la mezcla de esta sustancia con otros estupefacientes o con alcohol puede provocar un cóctel explosivo. "Habría que conocer las dosis consumidas, pero sin duda, la asociación de distintas sustancias que actúan sobre el sistema nervioso y cardiovascular aumenta la peligrosidad", subraya.
La 'Datura stramonium', el nombre científico de la planta, es muy común en toda la Península Ibérica y pertenece a la familia de las solanáceas. Sus hojas son de color verde intenso y presenta flores blancas.

Intoxicación con estramonio
Es una hierba alta y la intoxicación ocurre cuando alguien chupa el néctar o se come las semillas de esta planta. La intoxicación también se puede presentar por tomar té hecho de las hojas.

Elementos tóxicos
  • Atropina
  • Hioscina (escopolamina)
  • Hiosciamina
  • Alcaloides tropanos
  • Nota: es posible que esta lista no incluya todos los ingredientes tóxicos.
  • Dónde se encuentra: El tóxico se encuentra en todas las partes de la planta, especialmente en las hojas y semillas.
Síntomas

Vejiga y riñones
  • poca o ninguna producción de orina (retención urinaria)
Ojos, oídos, nariz y garganta
  • visión borrosa
  • pupilas dilatadas
  • boca seca
Gastrointestinales
  • náuseas
  • vómitos
Corazón y sangre
  • presión arterial elevada
  • pulso rápido
Sistema nervioso
  • coma
  • convulsiones
  • muerte
  • delirio
  • mareos
  • alucinaciones
  • dolor de cabeza
Piel
  • piel enrojecida
  • En todo el cuerpo
  • fiebre
  • sed
Cuidados en el hogar
Busque ayuda médica inmediata. NO provoque el vómito en la persona, a menos que así lo indique el Centro de Toxicología o un profesional de la salud.
Antes de llamar a emergencias determine la siguiente información:
  • Edad, peso y estado del paciente
  • Nombre de la planta
  • Hora en que se ingirió
  • Cantidad ingerida
Lo que se puede esperar en la sala de urgencias: El médico medirá y vigilará los signos vitales del paciente, incluyendo la temperatura, el pulso, la frecuencia respiratoria y la presión arterial. Los síntomas se tratarán en la forma apropiada. Usted puede recibir:
  • Carbón activado
  • Soporte respiratorio
  • Líquidos por vía intravenosa (IV)
  • Medicamento (antídoto) para neutralizar el efecto del veneno
  • Sonda a través de la boca hasta el estómago para vaciar este último ( lavado gástrico)
Pronóstico
El pronóstico depende de la cantidad de tóxico ingerido y de la prontitud con que se haya recibido el tratamiento. Cuanto más rápido se reciba ayuda médica, mayor será la probabilidad de recuperación.
Los síntomas duran entre 1 y 3 días, y por lo general hay que hospitalizar. La muerte es improbable si se recibe a su debido tiempo la ayuda médica adecuada.

Referencias

Smolinske SC, Daubert GP, Spoerke DG. Poisonous plants. In: Shannon MW, Borron SW, Burns MJ, eds. Haddad and Winchester's Clinical Management of Poisoning and Drug Overdose. 4th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 24.

miércoles, 13 de abril de 2011

Setas alucinógenas: Muscarina y psilocibina (San Pedro)


Las setas tienen unos efectos de entre 3 y 6 horas, dependiendo de la potencia de la droga y la cantidad consumida. Es una droga que transforma la percepción de la persona de todo lo que le rodea, en dosis en las que se produzca un "mal pedo" la necesidad por salir de él se hace exageradamente agobiante. Hay gran cantidad de setas alucinógenas por lo tanto sus efectos y riesgos sos diversos, desde luego hay que tener cuidado porque hay setas que crecen en el campo que tienen dosis letales si se consumen. Algunas de las especies de setas alucinógenas son las que llevan psilobicina o psilocina, que actua sobre los receptores de la serotonina, al igual que lo hacen algunas drogas de diseño, de esta manera provocan que el cerebro "no se entere de lo que sucede" , es posible que el consumo de setas disminuya la serotonina a largo plazo, un grave riesgo para la salud. Otros hongos como la Amanita Muscaria tienen muscimol y ácido iboténico que igualmente inciden en el proceso neuronal.

jueves, 7 de abril de 2011

Plantas enteógenas: Mescalina


Mescalina (3,4,5-trimetoxi-β-feniletilamina) es un alcaloide con propiedades alucinógenas. Es el principal alcaloide del peyote (Lophophora williamsii). Culturalmente su importancia se limita a los efectos que genera en el cuerpo humano; sin embargo, tiene posibles aplicaciones médicas de mucha reelevancia en campos como la psicología y la psiquiatría, así como en la investigación molecular de los mecanismos etiológicos de la esquizofrenia. Aunque el cactus más estudiado que contiene mescalina es Lophophora williamsii, existen otros que también contienen el alcaloide. La molécula de mescalina es una fenetilamina, relacionada estructuralmente con la dopamina que es otra feniletilamina, y no con la serotonina que es un indol (a nivel de estructura química no tienen que ver). La síntesis química de esta molécula es posible, pero es relativamente costosa. La mescalina ha sido utilizada con fines diversos. Tradicionalmente tuvo un rol esencial en rituales religiosos.

lunes, 4 de abril de 2011

Plantas enteógenas: La Marihuana


Un enteógeno es una sustancia química que, cuando se ingiere, provoca un estado modificado de conciencia. El significado etimológico de enteógeno alude a la posibilidad de llegar a ser inspirado por un dios, así como al "nacimiento" que esto supone. La creación del neologismo obedece a la intención de los autores de desligar las plantas objeto de estudio de las connotaciones de los términos alucinógeno (considerado impreciso, peyorativo y completamente desconocedor de la cualidad de la experiencia con enteógenos y de su significación antropológica) y psicodélico (demasiado ligado a la Contracultura de los años 60). El sentido y la justificación del empleo del neologismo enteógeno es el contexto antropológico y tradicional de uso vinculado objetiva e históricamente con estas sustancias y preparados. De ahí la pretensión del término de definir y delimitar con precisión el objeto de estudio.
Nos parece que el tratamiento de este tipo de consumo por razones una mejor formación es adecuado. Eso no nos hace tomar una posición a favor o en contra del consumo de una determinada substancia como la marihuana. Sencillamente creemos que guarda una relación con los conocimientos que estamos adquiriendo sobre Psicofarmacología ya que las substancias enteógenas son neuráctivas por naturaleza y por tanto merecen ser estudiadas con el rigor científico y metodológico al que nos estamos acostumbrado en esta asignatura como profesionales de la psicología.